18 julio, 2024

La inflación en EEUU repuntó en enero y llegó al 6,4% anual, por encima de lo esperado

“El IPC marcó un máximo en +9,1% en junio y resulta clave que confirme la senda descendente que sigue ininterrumpidamente desde entonces. Niveles cercanos a 5% en la subyacente sería coherente con tipos de interés en 5,00/5,25%, que es el rango terminal más probable y que daría alivio a un mercado que ya descuenta estos niveles”, explican en Bankinter.

Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado que el IPC subiría un 0,5%. Gran parte de la encuesta se realizó antes de que la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) del Departamento de Trabajo publicara las revisiones anuales de los datos del IPC desestacionalizados el viernes. La BLS también actualizó los factores de ajuste estacional, el modelo que utiliza para eliminar las fluctuaciones estacionales de los datos.

Las ponderaciones de gastos utilizadas para calcular el IPC también se actualizaron a partir del informe de enero. Las nuevas ponderaciones, que se publicaron el viernes, reflejan el gasto de los consumidores en 2021.

Ahora se elevó la participación de la vivienda en el IPC, pero se redujeron las ponderaciones del transporte y los alimentos. Las revisiones, los factores estacionales actualizados y las nuevas ponderaciones llevaron a algunos economistas a aumentar sus pronósticos del IPC.

No obstante, la inflación se está desacelerando, lo que permitiría a la Fed continuar con su pequeño ritmo de suba de tasas el próximo mes.

En los 12 meses hasta enero, el IPC aumentó un 6,4%. Esa fue la menor ganancia desde octubre de 2021 y siguió a un alza del 6,5% en diciembre. El IPC anual alcanzó un máximo de 9,1% en junio, que fue el mayor incremento desde noviembre de 1981.

La moderación de las presiones sobre los precios refleja una política monetaria más restrictiva, que pesa sobre la demanda, así como mejores cadenas de suministro. No obstante, pasará un tiempo antes de que la inflación regrese al objetivo del 2% de la Fed debido a los alquileres rígidos y un mercado laboral ajustado, que mantienen elevados los precios de los servicios.

El banco central estadounidense elevó su tasa de política monetaria en 450 puntos básicos desde marzo pasado, desde cerca de cero a un rango de 4,50% a 4,75%, con la mayor parte de los aumentos entre mayo y diciembre. Los economistas creen que la Fed podría elevar esta tasa por encima del máximo del 5,1% que proyectó en diciembre y mantenerla allí durante algún tiempo.

Excluyendo los componentes volátiles de alimentos y energía, el IPC aumentó un 0,4% después de subir un 0,4% en diciembre. En los 12 meses hasta enero, el denominado IPC subyacente ganó un 5,6% tras subir un 5,7% en diciembre.

Fuente: Ámbito

Redacción