15 julio, 2024

Dólar blue: cómo funciona el mercado y quién es quién en esa cadena

Dólar blue: ¿Cuánto influye este mercado ilegal en la economía?

El corredor o “correta”, figura clave

“El ‘correta’ no hace comisión, su trabajo no es mover dólares, sino hacer precios. No son más de siete los corredores más importantes, y no mueven un dólar, sino que se dedican a hacer precio”, detalla la fuente.

Explica que esos actores son los más cercanos a cómo está la oferta y la demanda y con ellos hablan los que quieren comprar y vender: desde importadores y exportadores hasta empresarios y, a veces, cuando interviene gente vinculada al gobierno también.

“Antiguamente, los ‘corretas’ solían ser ex banqueros, por ejemplo, tipos que se habían retirado del sector financiero, pero, ahora, hay gente más joven. Algunos operan desde sus despachos en barrios cerrados y otros en edificios de primer nivel en la City”, comenta.

El cambista: una especie de mayorista

En tanto, asegura que el cambista es el laburante mayorista, el que se para en el offer del cambista, el que demanda por la mañana al correta y luego le oferta. Éste trabaja con precios de referencia del corredor y le suma $2, por ejemplo. “Este es el famoso mayorista, ayuda a formar precios y hace al volumen, pero no es quien fija los precios”, aclara.

El cambista, que es quien da precios para los portales, por ejemplo. “La categoría de cambistas abarca un abanico enorme: desde agencias de cambio, hasta ex directores de ALYCs, pasando por financieras que hacen transferencia al exterior”, cuenta esta voz de la City.

Explica, además, que el cambista tiene la particularidad de que opera más monedas que el corredor, que se enfoca en dólares y, a veces, en euros, mientras que el cambista opera monedas de países limítrofes también. “Suelen trabajar en oficinas de microcentro y el corredor norte y son muy recelosos con quienes pueden ser sus clientes”, agrega.

Las cuevas: una gran diversidad de operadores

Otro eslabón diferente es el de las cuevas. “Éstas tienen una diversidad enorme: van desde financieras chicas, hasta una empresa textil, por ejemplo. Cuevas hay en todo el país, y es donde está el volumen sin registro”, explica. Y agrega que, en este punto de la cadena, el precio puede tener un diferencial más grande, que llega a ser de hasta $10 respecto del valor del corredor.

“El cuevero hace su diferencia en que toma sin importar las cantidades, desde u$s200, mientras que un cambista te puede pedir desde u$s1000 en adelante y un ‘correta’, ya opera bloques grandes de hasta 3 ceros”, comenta la fuente. Sin embargo, todas las cuevas toman precio de referencia de un cambista y aplican una comisión extra. Es decir que no son importantes para la fijación de precios, pero sí son las dadoras de liquidez.

En el último, tiempo, por otro lado, desde la pandemia, muchas cuevas implementaron el “delivery” como modalidad de operar. Llevan el dinero en pesos o dólares (según se trate de una operación de compra o venta) a la puerta del cliente y le cambian ahí los billetes. Esa era una modalidad que antes estaba reservada para clientes grandes, pero se popularizó para solucionar el problema que presentaba el aislamiento.

El chiquitaje: el mercado entre conocidos

Y, finalmente, está “el chiquitaje”, que paradójicamente, es enorme. “Puede ser cualquier persona que haga cambio, desde un compañero de trabajo hasta alguien en un kiosco de diario, es el que suele poder vender en un cambista montos chicos”, detallan.

Fuente: Ámbito

Redacción